Especial/Guadalajara
Las autoridades mexicanas confirmaron ayer la muerte de 15 policías tras una emboscada en una carretera en el estado occidental de Jalisco, por parte de una célula delictiva, en donde también resultaron lesionados cinco agentes.
El comisionado de Seguridad en Jalisco, Alejandro Solorio, dijo en rueda de prensa que el ataque es una reacción a la detención de 15 personas implicadas en un atentado en su contra el 30 de marzo pasado en el municipio de Zapopan.
Cuatro de los detenidos fueron entregados a la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía federal) y once más “fueron puestos a disposición de la autoridad ministerial ayer“, lo que dio origen a la emboscada, explicó Solorio.
De acuerdo con la fiscalía estatal, el atentado contra Solorio fue consecuencia, a su vez, del operativo del 23 de marzo en el municipio de Zacoalco de Torres, en el que el presunto delincuente Heriberto Acevedo Cárdenas, alias el Gringo, murió junto con dos acompañantes



